La igualdad de género implica que los hombres y las mujeres deben
recibir los mismos beneficios, recibir las mismas sentencias y ser
tratados con el mismo respeto. Este concepto es clave en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas,
en la que el objetivo final es otorgar a las personas igualdad legal,
cultural y social, especialmente en las actividades democráticas y
asegurar
la igualdad de remuneración por el mismo trabajo.
El principio de igualdad y de no discriminación por razón de sexo es
una obligación de derecho internacional general, que vincula a todas las
naciones y, dado su carácter primordial, se establece siempre como un
principio que debe inspirar el resto de los derechos fundamentales.



No hay comentarios:
Publicar un comentario